Cáncer de colon: controles simples que salvan vidas
El cáncer colorrectal (CCR) es uno de los tumores más frecuentes en Argentina, afectando por igual a hombres y mujeres. Sin embargo, también es uno de los más fáciles de prevenir. Esto se debe a que la enfermedad casi siempre comienza con un pólipo (una pequeña lesión en el intestino) que tarda años en transformarse en cáncer. Si detectamos y extirpamos ese pólipo a tiempo, cortamos el problema de raíz.
"Todas las personas mayores de 50 años deben realizarse estudios de detección, incluso si se sienten perfectamente bien y no tienen antecedentes en su familia."
¿Cómo se detecta? Los dos estudios clave
El Ministerio de Salud recomienda iniciar los chequeos de rutina a los 50 años para la población general. Existen dos métodos principales y muy efectivos para evaluar el estado del colon:
- Test de Sangre Oculta en Materia Fecal: Es un examen muy simple que busca rastros invisibles de sangre. No es invasivo, no requiere ninguna preparación previa ni dieta especial, y se realiza entregando una pequeña muestra en el laboratorio. Si el resultado es negativo, se repite cada uno o dos años.
- Colonoscopía: Es un estudio que permite ver el interior del intestino directamente. Si el test de sangre oculta da positivo, es obligatorio hacer una colonoscopía para confirmar si hay pólipos y, de ser posible, extirparlos en ese mismo momento. Se hace con sedación para que el paciente no sienta ninguna molestia.
Cuándo hay que consultar antes de los 50
La regla de los 50 años es para personas sin factores de riesgo. Pero tenés que pedir turno urgente con un gastroenterólogo, sin importar tu edad, si presentás alguna de estas situaciones:
- Tenés antecedentes familiares directos (padres, hermanos o hijos) que hayan tenido pólipos o cáncer de colon.
- Notás sangrado en tu materia fecal o cambios bruscos en tu forma habitual de ir al baño que duran varios días.
- Sentís dolores abdominales frecuentes, pérdida de peso sin motivo aparente o los análisis de rutina te dan anemia.
Prevención primaria: hábitos saludables
Además de los controles médicos, llevar un estilo de vida saludable reduce muchísimo las chances de desarrollar la enfermedad. Se recomienda:
- Consumir una dieta rica en fibras (vegetales, legumbres y frutas).
- Disminuir el consumo de carnes rojas y evitar los fiambres y embutidos.
- Hacer actividad física regular y mantener un peso saludable.
- Evitar el tabaco y reducir el consumo de bebidas alcohólicas.
Recordá: Para iniciar tus estudios preventivos, ingresá a nuestra Cartilla Médica y sacá un turno con los especialistas en Gastroenterología de nuestra red.