Prevención y SaludCampaña Permanente

Chequeo anual: por qué es clave y qué controles hacerte según tu edad

Sentirse bien no siempre es sinónimo de estar sano. Según los especialistas de la Fundación Favaloro y el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI), el chequeo médico periódico es la principal herramienta para adelantarse a los problemas cardiovasculares, ya que permite detectar condiciones silenciosas antes de que se conviertan en una urgencia.

"Lo peor que puede pasar hoy es que la gente con factores de riesgo esté lejos de los consultorios. El corazón no puede esperar a que aparezcan los síntomas."

Guía de controles por edad

El cuidado del corazón empieza en la infancia con el pediatra. Para los adultos que no tienen síntomas ni antecedentes familiares, el esquema de estudios se va intensificando con el paso de los años:

  • Entre los 20 y 30 años: Se recomienda hacerse un análisis de sangre cada tres años, un electrocardiograma (ECG) cada cinco años y medirse la presión arterial por lo menos cada dos años.
  • De los 40 a los 50 años: Los tiempos se acortan. Hay que hacerse análisis de laboratorio cada dos años y un electrocardiograma anual. La presión arterial debe controlarse cada cuatro meses. Además, antes de cumplir los 50, se aconseja sumar al menos una prueba de esfuerzo (ergometría).
  • A partir de los 50 años: Los controles pasan a ser mucho más seguidos. Análisis de laboratorio anuales completos, electrocardiograma cada seis meses y una prueba de esfuerzo cada uno o dos años, dependiendo de lo que indique el médico.

Atención a los factores de riesgo

Todo el esquema de edades que vimos arriba cambia automáticamente si tenés algún factor de riesgo. Prestarle atención a la hipertensión, la diabetes, el sobrepeso, el sedentarismo y tener el colesterol o los triglicéridos altos es fundamental.

Los especialistas advierten que tener dos o más de estos factores presentes al mismo tiempo multiplica muchísimo las chances de sufrir un evento cardiovascular, como un infarto o un accidente cerebrovascular (ACV). Como también hay factores que no podemos modificar (la edad, ser hombre o tener antecedentes familiares), controlar los que sí dependen de nosotros hace toda la diferencia.

¿Qué hábitos podés cambiar hoy?

La prevención arranca con las decisiones de todos los días. Para cuidar el corazón, la Fundación Favaloro hace mucho hincapié en:

  • Alimentación: Bajar el consumo de grasas saturadas y sumar más frutas y verduras a tus comidas.
  • Movimiento: Hacer actividad física de forma regular.
  • Hábitos: Dejar de fumar y moderar el consumo de alcohol.
  • Estrés: Buscar herramientas para manejar la tensión diaria.
  • Medicación: Si ya tomás pastillas para la presión o el corazón, nunca las suspendas sin consultarle primero a tu médico.

Para empezar con tus chequeos, podés buscar al especialista en Clínica Médica o Cardiología más cercano a tu domicilio ingresando a nuestra Cartilla.

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