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Los diez alimentos que ayudan a dormir mejor.

Con motivo del Día Mundial del Sueño, se buscaba disminuir el impacto y los trastornos que ocasiona el no dormir las horas necesarias para la sociedad. Expertos señalan que todos los males derivados del sueño pueden ser prevenidos y tratables.

Ser testigo de cómo acecha la madrugada sin poder pegar ojo se ha convertido en la epidemia del siglo XXI. Las cifras son contundentes: solo un tercio de la población mundial duerme bien. El estrés, la temperatura e incluso la calidad de la pueden ser detonantes del insomnio.

El triptófano tiene la llave del reposo. Este aminoácido es el detonante para que se generen las dos moléculas responsables de regular el sueño: la serotonina y la melatonina. 

Para que este aminoácido sea efectivo tiene que cruzar la barrera de sangre del cerebro, por esto debe competir con otros aminoácidos. Según varios estudios, la combinación del triptófano y los carbohidratos le da cierta ventaja al aminoácido para conseguir su objetivo. Esto ocurre porque los hidratos de carbono estimulan la liberación de insulina, que ayuda a sacar otros aminoácidos del flujo sanguíneo. Entonces, ¿qué alimentos contienen la clave del sueño?

El huevo. 
Es fácil de digerir, versátil y una de las principales fuentes de triptófano. Este aminoácido es esencial para la liberación de la serotonina y, por lo tanto, inhibir el sueño.

La leche. 
Un vaso de leche antes de ir a la cama prepara para un sueño reparador. Se trata de un alimento rico en proteínas y, como consecuencia, también en nuestro aminoácido estrella. 

El salmón. 
Se combinan dos de los principales nutrientes que ayudan a conciliar el sueño: las proteínas y los ácidos grasos esenciales omega 3, encargados del correcto desarrollo del sistema nervioso.

Los garbanzos. 
Son una fuente de proteína de origen vegetal rica en magnesio, imprescindible en la fabricación de triptófano y relajación del sistema nervioso.

Las nueces. 
Un puñado al día de este fruto seco es una fuente excelente de omega 3, contienen melatonina, hormona indispensable en la regulación del sueño. Además, ayudan a mejorar la conexión entre neuronas y el desarrollo mental.

La bananas. 
Es un sustituto perfecto del dulce procesado que contribuye al descanso. Cuenta con un alto contenido en magnesio y triptófano ayuda a que los niveles de melatonina no se alteren.

Las cerezas. 
Se caracterizan por contener melatonina, que como ya hemos visto, juega un importante papel en la regulación del ciclo del sueño y la vigilia.

La avena. 
Este cereal es rico en fibra, proteínas, magnesio y vitaminas del grupo B. Estas últimas también ayudan a regular el sistema nervioso. Ayudan a saciar y son una gran fuente de energía. En forma de copos, puede utilizarse como complemento ideal para sopas, cremas de verduras y ensaladas.

Arroz integral. 
Los alimentos sin refinar tienen más beneficios a nivel nutricional. En concreto este grano posee un alto contenido en proteína, fibra, vitaminas y minerales. 

Chocolate negro.
A partir del 70% y en pequeñas cantidades es un aliado del sueño. Es rico en antioxidantes. Asimismo, ayuda a mejorar la acción de los neurotransmisores como la serotonina, promoviendo una sensación de placer; y favoreciendo también, la conciliación del sueño.